jueves, 4 de junio de 2015

NO QUEREMOS REPETIR LAS CUATRO DENUNCIAS




En la primera inundación (2014-2015), el Centro de Estudios Paraguayos Antonio Guash (CEPAG), presentó en un escrito cuatro denuncias de organizaciones populares y pobladores de los Bañados en lo referente a la inundación.
La primera denuncia  fue por la falta de previsión y de acción preventiva por parte de las entidades nacionales. Se conoce que el río Paraguay tiene  subidas importantes cada 20 años, por lo que se temía que uno de estos años ocurriera. Sin embargo ni la Municipalidad ni el Gobierno nacional previo esta situación. Como resultado las familias inundadas se vieron abandonadas o la ayuda llegó tardíamente.
La segunda denuncia se refiere a la partidización y mal manejo de la asistencia. Se ayudó preferentemente a los  operadores político o correligionarios. Inclusive, en cierto momento se pretendió llevar la asistencia  por medio de las seccionales.
Se hicieron famosas las declaraciones del Presidente de la seccional 45 de que en la emergencia “se tiene que trabajar con la autoridad comunal, no tienen que trabajar con un pa’i, ni con una radio, para eso está el  presidente de la seccional. Él es el representante de la comunidad. Si hay veinte villas en un barrio, él representa a las 20 villas,  porque tiene autoridad y fue elegido”. Pueden suponerse el revuelo que sus palabras levantaron.
La tercera denuncia se refiere al boicot a las organizaciones sociales naturales del barrio. Con los medios de ayuda  rompían la organización natural y nombraban a otros  nuevos referentes afines  a sus intereses partidarios.
La cuarta denuncia se refiere al intento de desalojo de los bañadenses de sus tierras por parte del gobierno nacional y local, aprovechándose de sus salidas a los campamentos por la inundación. Todo ello presuntamente en relación a dejar  los bañados libres para un negocio inmobiliario.
En este inicio de inundación no queremos repetir las cuatro denuncias.

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