jueves, 24 de abril de 2014

¿ESTAMOS AGOBIADOS?




Agobiado significa estar preocupado,  entristecido, desanimado, vencido.

Y razones para estar así sobreabundan en todos los niveles.
Jesús según el Evangelio de Mateo,  habla de  esto, al referirse a la vida, y a las condiciones pésimas en que para muchos se desarrolla, y de lo deprisa que pasa,  y de que pronto de acaba.

Nos recuerda que andamos agobiados por la falta de lo necesario y también   por  lo superfluo que nos falta. Y por el futuro lleno de interrogantes y  por los deseos actuales insatisfechos. Y todo ellos nos arrebatan las ganas de vivir en plenitud. Nos quitan la alegría.

Por eso es necesario que solos o en grupos nos ocupemos de salir de este agobiamiento.

Un modo es escapándonos artificialmente  para olvidarlos.  Y viene el alcohol y la droga y el sexo desenfrenado.  Momentáneamente nos alivian. Pero pronto volverá el estado negativo de ánimo. Por eso  se caerá en una espiral de aumentar las dosis y así vendrá el deterioro rápido de la salud.

Jesús nos presenta una salida y es la esperanza, y esta tiene como dos manifestaciones.

La esperanza por la Fe en un Dios que nos quiere como un padre o una madre.

Si Dios cuida de los seres más pequeños como unos pajaritos, ¿cómo no nos va a cuidar a los que más ama como somos los  seres humanos?

La otra solución es la esperanza vivida. Todo lo que Dios nos enseña por medio de Jesús se resume en una actitud de hermanos los unos para con los otros.

Ciertamente abunda el amor en el mundo y curiosamente comenzando por los que teniendo menos y que al sentir el dolor  más fuerte, son los más abiertos a los demás.

Pero, abundan también los que son egoístas, los que adorando otros dioses falsos como el del dinero, contribuyen al dolor del mundo.

Y esto aumenta el agobio de muchos. Contra esta actitud es nuestra lucha.

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