jueves, 27 de marzo de 2014

NEGOCIAR DESDE LA VICTORIA



              

Todavía estamos alegres por la gran Fiesta Nacional que fue el triunfo de la Huelga General, Paro, Manifestaciones, piquetes y cierres de rutas y calles.
El 26 el pueblo entero en todo el país consiguió  una victoria como nunca, conseguida por una  muchedumbre en todo el Paraguay  y todo ello se realizado con una no-violencia admirable.
La Fiesta comenzó con un festival en la víspera y el día 26 completo fue una gran fiesta nacional. Todo  éxito. Y todos los miedos que nos quisieron meter y las amenazas,  se esfumaron como el humo en el aire.
Ahora vienen las negociaciones.
La historia, maestra de la vida,  nos enseña que muchas grandes victorias, en las negociaciones se convirtieron en derrotas.
Una negociación puede  fracasar porque las dos partes  o una de ellas, no sean los mejores interlocutores o porque falten los que debieron de estar.
En concreto, ahora queremos el Presidente de la República en persona, por supuesto rodeado de sus asesores. Pero queremos la presencia del Presidente, principal causal de todas   nuestras reivindicaciones. Debe de ser al más alto nivel.  Y por parte del Pueblo nos deben de representar los mejores que tengamos. Recordemos que el general que ganó una batalla no por eso es el mejor negociador.
Una  buena negociación debe hacerse en el tiempo justo. Ni enseguida alocadamente ni dejando pasar la presión del entusiasmo.
Y  no olvidando  nunca que fue un triunfo del Pueblo. Nada de complejos de inferioridad ante un poder que nos quiso aplastar y no lo consiguió.
Nuestra negociación debe de tener también una estrategia. Por ejemplo, desde la posición del Pueblo que se expresó claramente, hemos de exigir el cumplimiento antes de ciertas condiciones para comenzar  a  negociar.
No va a ser fácil y sí bastante compleja esta negociación. Desgraciadamente lo que llamamos socialmente el Pueblo,  no vamos unidos.
Pero, ikatu kuri, ikatu jevyta.

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