martes, 6 de agosto de 2013

PRESIDENTE ELECTO: QUEREMOS TRABAJO DIGNO


Prosigo con  lo que he llamado ayer “un coloquio incompleto”, con el tema de la maquila que  Ud. colocó   en aquella reunión de presidenciables.

Y todavía insisto más en el, porque en un programa de radio dije que no todo trabajo  era digno. Un oyente, me llamó por teléfono y me dijo que todo trabajo “sí” era digno solamente por ser trabajo.

Disiento con todo respeto. Porque todo trabajo  solamente por serlo no es digno, por eso, la maquila tal como la entendemos no  es  la solución laboral para el Paraguay que queremos.

 La ley laboral es el resumen de todas las conquistas de dos siglos de  luchas de los  obreros para dignificar las condiciones del trabajo. Y esta ley sigue vigente en  nuestro país.

Se entiende por  maquila  un modo de trabajo por el que  una multinacional viene al Paraguay con ciertos privilegios. Trae, por ejemplo, piezas de automóvil y las ensambla. Luego el automóvil  semicompleto  se acabará y venderá solamente en el extranjero.

¿Por qué viene una maquila al Paraguay? Muchos me dicen que porque va a pagar muy bajos impuestos.



Existe otra razón. Porque paga poco salario, porque no se tiene que preocupar del seguro médico ni de la jubilación, porque el estado le garantiza que nunca se formará en ella un sindicato

Y si se pierden estos privilegios, se irá. Es un trabajo golondrina sin ningún sentido social.

Siempre que digo esto me contestan: “De acuerdo, pero trae trabajo”.

Y es verdad. Los esclavos también trabajaban. Los siervos medievales de la gleba también trabajaban. En Paraguay los mensúes también trabajaban. Pero no querría a ningún familiar  en la  maquila que no cumpla la ley laboral.

“Pero, con la maquila se lucha contra la pobreza”.

Más bien lo  que hace es luchar contra el pobre. Va  a ganar un poco, pero en condiciones indignas.

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