viernes, 12 de julio de 2013

NECESARIA DISTRIBUCIÓN DE LAS RIQUEZAS



Cuando se analiza la situación del Paraguay, siempre llegamos a la misma conclusión. “Somos un país rico, pero la riqueza está mal distribuida”.

¿Qué significa que la riqueza fuera bien distribuida?

Si somos un país eminentemente agrícola, la primera la riqueza que hay que distribuir es la de  la tierra. Lo cual no significa “repartirla” simplemente. Es ponerla al alcance de los que la necesitan pero con todo aquello que haga posible que sea efectiva esa distribución.

La tierra hay que sacarla de las malhabidas, de la derecheras que se apropiaron algunos, de la cantidad demasiada que algunos tengan de tierra. También hay que comprarlas.

 Aquí la Constitución  se tiene que mejorar. Estas tierras no se han de comprar al precio del mercado (como picadamente quieren algunos) sino al precio que sus dueños las declararon, para pagar menos impuestos.

De cualquier modo, se ha de acabar aquello de que ahora el 2% de personas tengan el 80% de las tierras en el Paraguay.

Otro punto esencial, para la real y efectiva distribución de la riqueza,  es todo lo referente a los impuestos justos que deberíamos de tener y no tenemos. Propiamente el Paraguay basa su  gestión impositiva en el impuesto más injusto que es el IVA.
Hay que aprobar nuevos impuestos. El impuesto a la Renta Personal (IRP) ya existe, pero es irrisorio. El impuesto a la tierra es más que irrisorio y hay que  aumentarlo de acuerdo a criterios  sociales.

Los impuestos a la exportación de carne y soja son vergonzosos, teniendo en cuenta los millones de dólares que cada año ganan. Son las entradas mayores para el Paraguay, pero las cobran unos pocos y sin pagar casi impuestos. En este punto, estos impuestos a la exportación deben de subirse   a  la altura de los países vecinos.

Sobre estos  temas, ¿qué tiene ya pensado el próximo gobierno?

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