martes, 21 de mayo de 2013

QUEDA UN MES PARA EL ANIVERSARIO DEL GOLPE



A algunos no les gusta que se hable del golpe. “Es del pasado y ese pasado ha muerto ya”.
 
 Bueno, habrá muerto, según algunas personas, pero sus efectos siguen haciéndonos daño  y dominándonos.

La guerra grande es un genocidio cuyos efectos todavía existen. La Dictadura creó la cultura del autoritarismo y de la corrupción, y aun perdura  y es grande.

 El “golpe” cambió la historia del Paraguay con violencia. Fue un plan maestro para volvernos al bipartidismo,  para que un partido llegue al 61º  año de gobierno y otro lo deje hacer a cambio de una presidencia trucha y la posibilidad de apropiarse de mucha plata. El “golpe” rompió los sueños solidarios de una mayoría

 Y con las últimas elecciones pareciera que todo se blanqueó. No, por favor, no olvidemos que  el “golpe” destrozó una democracia legítima y legal.

Por eso, todo esto lo tenemos que recordar para que nunca se repita más.

Y ¿qué sentimos cuando recordamos el golpe del 22 de junio?

Nos sentimos burlados porque en pocas horas acabaron con la democracia. Burlados y golpeados porque todo esto fue concebido y llevado a cabo por personas, que vuelven de nuevo al poder en el Senado.

Nos sentimos avergonzados. Fue una muestra de lo que aguanta nuestro Pueblo y como lo han dominado para que aguante. Quizás, también,  de la poca conciencia que todavía tenemos. En Honduras y Venezuela, en circunstancias similares,  se movilizó una muchedumbre mucho mayor.

Nos sentimos traicionados por personas que caminaban junto a nosotros.  Ya se les ha pasado la factura, pero la herida de la traición no se cierra fácilmente.

Nos sentimos usados por dos partidos que ahora vuelven a decir que nos representan. ¿A quién? ¿A nosotros? Si representan a algo es a la plata que se movió para el golpe y después del golpe.

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