viernes, 3 de mayo de 2013

JESUS NO NOS HABLÓ DE DIOS SINO DEL REINO DE DIOS



El teólogo José Antonio Pagola  ha escrito, “Jesús no puede pensar en Dios sin pensar en su proyecto de transformar al mundo”. Y concluye:”Jesús no nos habló de Dios, sino del Reino de Dios”.

Si tomáramos en serio estas  palabras, los cristianos seríamos los mayores revolucionarios.

Sin embargo, casi no hicimos nada de lo principal: comprometernos en luchar para que no se deteriore la humanidad que Dios nos  dio para que fuéramos felices  ahora en la tierra como preludio de la felicidad  en la otra vida.

Con todo lo dicho no estoy negando la oración (Jesús se pasaba noches enteras en ella), ni la formación (Jesús se pasó la vida enseñándoles), ni tampoco la unión en comunidades (Jesús se dedicó a formarlas).

Simplemente estoy insistiendo en que somos cristianos para    hacer presente la voluntad del Padre Dios de  que todos fuéramos felices viviendo dignamente.



En el Bañado los niños tienen hambre y están desnutridos, con lo cual el día de mañana su capacidad mental será muy baja y sus defensas  de salud  también.

Las casas, en un 80%, son habitaciones precarias donde se hacinan cinco o más personas, la mayoría de ellas hechas de tablas y lindantes con el chiquero donde varios chanchos  medio engordan como esperanza económica para la familia.

Y la entrada del agua   es única y está en el patio y tiene poco más de medio metro de altura, con lo que se puede suponer lo difícil que es una ducha higiénica.
 
Y lo peor: no hay para ellos trabajo digno. Y otra cosa aún más grave: todos estamos amenazados de que nos echen por la Municipalidad porque nos miran como intrusos en sus planes de hacer barrios cerrados hacia el río para la clase alta en estos terrenos de los Bañados.

Realmente, ser cristiano es algo muy revolucionario si lo tomáramos en serio.

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