lunes, 13 de julio de 2009

A MAL TIEMPO BUENA CARA

Como el clima está loco y la AH1N1 no podemos todavía suprimirla, seguramente tendremos muchas ocasiones de poner en práctica este consejo.

Respecto a la AH1N1 me han llegado tres opiniones. Una, que nació en un gigantesco criadero de chanchos en la frontera de México con los EE.UU. Otra, que es el gran invento o descuido de unos laboratorios, que hicieron el gran negocio. La tercera que es mutación de un tipo especial de influenza. Pongan “Tal vez”, “No lo sé”. “Son capaces”, en alguna de las tres suposiciones o no ponga ninguna y, quizás, acertemos.

Lo cierto es que hay enfermos y fallecidos. Y que tiene que ser tratado científicamente.

Y esto último se logra no solamente con los remedios más adecuados sino, también, con una actitud humana en el tratamiento a los contagiados por parte de médicos y enfermeras, incluyendo a la sociedad en general y los MCS.

No podemos olvidar que la misma naturaleza, cuando es atacada, se defiende. Y, si la ayudamos desde fuera psicológicamente, se defenderá más.

Esta es la hora de una esperanza comprometida colectiva. Esperanza alegre y solidaria que llegue a todos: enfermos, personal sanitario sobrecargado, familiares en esperas interminables. Respecto a estos últimos,¿no sería posible animarlos con un cocido y confortarlos con salas de espera resguardadas del frío?.

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